Si has presentado la declaración de la renta y después descubres un error u omisión que perjudica a Hacienda, debes presentar una declaración complementaria. Este trámite permite corregir ingresos no declarados, deducciones aplicadas sin derecho o cualquier dato que modifique el resultado de la declaración original y sea negativo para la Agencia Tributaria.
Tabla de contenidos
La declaración complementaria se presenta sobre una declaración ya enviada y genera una nueva liquidación con los cambios necesarios. Dependiendo del error detectado, puede implicar el pago de una cantidad adicional o la regularización de la situación tributaria ante la Agencia Tributaria.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo hacer una declaración complementaria en 2026, cuándo debes presentarla y qué diferencias existen respecto a otros procedimientos como la rectificación de autoliquidaciones
Cómo hacer una declaración complementaria paso a paso
Presentar una declaración complementaria es un procedimiento que puede realizarse de forma telemática a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Los pasos son los siguientes:
- Accede a Renta WEB desde la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
- Identifícate mediante Cl@ve, certificado digital, DNI electrónico o número de referencia.
- Localiza la declaración de la renta que ya presentaste.
- Selecciona la opción para modificar la declaración presentada.
- Corrige los datos incorrectos o añade la información omitida.
- Marca la casilla correspondiente a declaración complementaria.
- Comprueba el nuevo resultado de la declaración.
- Presenta la declaración actualizada.
- Descarga y conserva el justificante de presentación.
Antes de presentar la complementaria, es recomendable revisar cuidadosamente todos los cambios para evitar nuevos errores que obliguen a realizar modificaciones posteriores.
Qué es una declaración complementaria
La declaración complementaria de la renta es un mecanismo que permite corregir errores u omisiones en una declaración previamente presentada, siempre que estos errores hayan causado un perjuicio a la Agencia Tributaria (AEAT). Es decir, se utiliza cuando el contribuyente ha declarado menos ingresos de los que correspondían o ha solicitado una devolución mayor a la que debería recibir.
Por tanto, a través de una declaración, el contribuyente regulariza una situación fiscal, subsanando errores en la declaración original, como ingresos no declarados, deducciones mal aplicadas o pérdida de derechos a exenciones o reducciones.
Cuándo debes presentar una declaración complementaria
Debes presentar una declaración complementaria cuando una vez ya presentada descubres a posteriori que el error perjudica a Hacienda:
- Faltan datos o ingresos que debían haberse incluido.
- Una deducción o beneficio fiscal se aplicó sin derecho.
- Aparece un ajuste posterior, como atrasos del trabajo, que obliga a corregir una declaración ya presentada.
- La corrección aumenta la deuda o reduce la devolución anterior.
Cuándo no procede una complementaria
Si el error te perjudica a ti y lo que buscas es pagar menos o recuperar más, no es complementaria. En este caso es una rectificación de autoliquidación.
Qué tipo de errores pueden corregirse con una declaración complementaria
Errores comunes
- Omisión de ingresos: no incluir ingresos, ganancias o beneficios que debían haberse declarado, como rendimientos del trabajo, actividades económicas o rentas del capital.
- Deducciones aplicadas sin derecho: haber aplicado deducciones fiscales a las que no se tenía derecho, como por vivienda habitual, donaciones o inversiones.
- Errores en cálculos: realizar mal un cálculo de deducciones, retenciones o tipos impositivos que afectan al resultado de la declaración.
Actualización de información
Incorporar información relevante que no se tenía al momento de presentar la declaración inicial, como notificaciones de ingresos atrasados o retenciones no reflejadas.
Cómo hacer una declaración complementaria de IVA
Se presenta cuando una autoliquidación de IVA ya enviada tenía un error que hace que ahora debas ingresar más o devolver menos a Hacienda. Entras en la Sede de la AEAT:
- Acceder con número de referencia, certificado, Cl@ve o DNIe.
- Entras en el Modelo 303.
- Seleccionas el periodo.
- Indicas que es complementaria.
- Corriges los datos.
- Consignas el justificante de la declaración anterior.
- Presentas la complementaria de IVA.
Cómo hacer una declaración complementaria de IRPF
Se usa cuando detectas que en la renta presentada faltó algo que hace que la declaración perjudique a Hacienda. La lógica es la misma: se modifica la renta ya presentada, se marca como complementaria y se identifica la declaración previa. Pasos habituales:
- Entras en Renta WEB y accedes por los métodos indicados (número de referencia, certificado, Cl@ve o DNIe).
- Eliges modificar declaración ya presentada.
- Indicas que la nueva declaración es complementaria.
- Señalas el motivo de la corrección y completas los datos que faltaban.
- Presentas la nueva declaración con el justificante de la anterior.
Cómo hacer una declaración complementaria por atrasos
Cuando cobras atrasos de ingresos, salario o pensión, normalmente no se corrigen como una renta normal de ese mismo año, sino que se imputan al ejercicio al que realmente corresponden. Si ese año ya estaba presentado, puede tocar una complementaria de IRPF para incluir esos atrasos en el periodo correcto.
La idea clave es:
- Identificar a qué año pertenecen los atrasos.
- Comprobar si ese año ya estaba declarado.
- Si ya estaba cerrado, presentar complementaria del ejercicio afectado.
Diferencias entre declaración complementaria y rectificación de autoliquidación
La diferencia entre declaración complementaria y rectificación es sencilla:
- Complementaria: cuando el error perjudica a Hacienda, es decir, declaraste menos de lo debido o pediste una devolución excesiva.
- Rectificación de autoliquidación: cuando el error te perjudica a ti, por ejemplo, ingresaste de más o pediste una devolución inferior a la que te correspondía.
| Situación | Declaración complementaria | Rectificación |
| Error perjudica a Hacienda | Sí | No |
| Error perjudica al contribuyente | No | Sí |
| Se presenta una nueva liquidación | Sí | No |
| Solicita decolución adicional | No | Sí |
Cómo pagar una declaración complementaria
- El pago de una declaración complementaria del IRPF se tramita a través del mismo modelo 100 de Renta Web (el modelo del IRPF).
- Accedes a la sede electrónica de la AEAT con certificado digital, DNI electrónico, Cl@ve PIN o número de referencia.
- Entras en «Modificar declaración presentada» y marcas la casilla 107 de autoliquidación complementaria.
- El sistema calculará automáticamente la diferencia respecto a la declaración original.
Hay dos diferencias importantes respecto a la declaración ordinaria: no puedes fraccionar el pago en dos plazos ni domiciliarlo. El ingreso debe hacerse en un solo pago, y las formas disponibles en la sede electrónica de la AEAT son:
- Cargo en cuenta.
- Tarjeta bancaria.
- Bizum.
- Generación de un NRC (número de referencia completo) en tu banco para validar el pago en línea.
Qué ocurre si presentas una declaración complementaria fuera de plazo
Presentar una declaración complementaria fuera del plazo voluntario no es lo mismo que no presentarla. El hecho de regularizar tu situación de forma espontánea —es decir, sin que Hacienda te haya requerido previamente— tiene consecuencias distintas y, en general, más favorables que esperar a que sea la Agencia Tributaria quien lo detecte.
Si te adelantas y presentas la complementaria antes de cualquier requerimiento, no te pueden sancionar. Lo que sí se aplica es un recargo por presentación extemporánea, cuyo importe depende de cuánto tiempo haya pasado desde el fin del plazo voluntario:
- Hasta 12 meses de retraso: el recargo es del 1% por cada mes completo transcurrido, sin intereses de demora.
- A partir de 12 meses: el recargo sube al 15%, y a ese porcentaje se añaden los intereses de demora correspondientes al período que exceda ese año.
Si, en cambio, es Hacienda quien detecta primero el error e inicia un procedimiento de comprobación o inspección, ya no puedes presentar una complementaria sobre ese ejercicio o impuesto. En ese caso, la regularización la hace la propia Administración y pueden aplicarse sanciones, que en función de la cantidad defraudada pueden ser considerables.
La conclusión práctica es clara: si detectas un error que implica pagar más, es mejor actuar cuanto antes. Cada mes que pasa aumenta el recargo, y si Hacienda llega antes que tú, el coste se multiplica.
Preguntas frecuentes sobre la declaración complementaria
¿Qué plazo hay para presentar una declaración complementaria?
Puedes presentarla dentro del plazo voluntario de la campaña sin recargos, y también fuera de plazo mientras no haya prescrito el derecho de Hacienda, que en la práctica es de cuatro años.
¿Se puede modificar una declaración ya presentada?
Sí. Una declaración ya presentada se puede corregir después si detectas un error u omisión. La forma concreta depende de si el error perjudica a Hacienda o a ti, porque en un caso va como complementaria y en el otro como rectificación.
¿Cómo saber si debo presentar una complementaria o una rectificación?
Si el fallo hizo que pagases menos o que pidieras más devolución de la que tocaba, corresponde una complementaria; en cambio, si el error hizo que pagases de más o que te devolvieran menos, lo correcto es una rectificación de autoliquidación.
¿Qué recargos puede aplicar Hacienda?
Si presentas la complementaria tarde, pero de forma voluntaria, Hacienda puede aplicar un recargo por extemporaneidad. En general, cuanto más tiempo pase desde el fin del plazo, mayor es el recargo, y si Hacienda te descubre antes y te requiere, puede haber, además, sanción.
¿Dónde se presenta una declaración complementaria?
Se presenta por internet en la Sede de la Agencia Tributaria o en la plataforma del impuesto correspondiente, como Renta Web en el caso del IRPF. Allí eliges el ejercicio, marcas que es complementaria e indicas la declaración previa.
¿Qué documentación necesito para presentarla?
Sueles necesitar la declaración original, los datos correctos que faltaban o estaban mal, y el número de justificante de la declaración anterior. Si sale a ingresar, también necesitarás el medio de pago o el justificante bancario correspondiente.



