Australia ha demostrado cómo un sistema de pensiones basado en capitalización obligatoria puede convertirse no solo en una fuente de ingresos sólida para la jubilación, sino también en un auténtico motor de crecimiento económico. El modelo Superannuation, impulsado a partir de los 90, ha permitido canalizar el ahorro de los trabajadores hacia inversiones productivas que fortalecen el tejido empresarial, financian infraestructuras estratégicas y contribuyen a mejorar la productividad del país. Analizamos este modelo en este informe realizado en colaboración con Fernando Martínez-Cue, socio fundador de Martinez-Cue & Asociados, consultores de beneficios para empleados, pensiones y previsión social y consultor asociado a LoRIS Retirement.