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Renta vitalicia para mayores de 65 años: qué es y cómo tributa

Por: Equipo editorial Instituto Santalucía

Publicado: · Actualizado:

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Pareja de personas mayores sentadas junto a un lago, imagen de la renta vitalicia para mayores de 65 años

Una renta vitalicia asegurada es un contrato de seguro de vida ahorro por el que una aseguradora paga a una persona una renta periódica durante toda su vida a cambio de un capital o de primas. A partir de los 65 años interesa especialmente, porque garantiza un ingreso de por vida que complementa la pensión pública y cuenta con ventajas fiscales específicas.

Las personas mayores necesitan contar con un nivel de ingresos suficiente para vivir el resto de su vida tras la jubilación, dure lo que dure ésta. Ello dependerá de la esperanza de vida, es decir, de la cantidad media de años que se espera que viva una determinada cohorte a partir de una edad determinada en un momento cualquiera del tiempo. Pero puede ocurrir que las personas vivan más de lo esperado, lo que desvirtuaría cualquier cálculo individual basado en la esperanza de vida. Surge entonces el riesgo de longevidad, es decir, el riesgo de que una o todas las personas vivan más de lo esperado y, por ende, el riesgo de que las reservas constituidas y/o recursos de otro tipo para el pago de las pensiones (jubilación, viudedad, orfandad e invalidez) resulten insuficientes para su finalidad, al basarse en tablas de mortalidad con hipótesis de supervivencia inferiores a las reales.

En las últimas décadas, la esperanza de vida al nacer en países occidentales ha experimentado notables avances. En España, la esperanza de vida se situará en 2050 en 93 años, según la OCDE. En este contexto, los instrumentos de ahorro previsional como los planes de pensiones, los Planes de Ahorro a Largo Plazo (PALP), los Planes de Previsión Asegurados (PPA), los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS), las hipotecas inversas, los seguros de dependencia o las rentas vitalicias se convierten en productos para complementar la pensión pública, más aún ante el cambio demográfico, con una población envejecida, ayudando a la sostenibilidad del sistema de pensiones compuesto por tres pilares: público (primero), planes de empleo (segundo) y planes de pensiones individuales (tercero).

¿Qué es una renta vitalicia?

La renta vitalicia para mayores de 65 años es un instrumento de previsión individual a través de seguros de ahorro o vida ahorro para la jubilación que tienen como finalidad la constitución de una renta hasta el fallecimiento del asegurado. A través de las ellas, un ahorrador paga una prima única a una aseguradora, ésta asume el compromiso de pagarle (al propio ahorrador o al beneficiario designado) una renta periódica (mensual, trimestral, semestral) hasta el momento de su fallecimiento (de ahí su carácter vitalicio).

Tipos de renta vitalicia

Las rentas vitalicias pueden clasificarse según el momento en que comienza el cobro y el destino del capital aportado.

Según cuándo se empieza a cobrar:

  • Inmediata: la renta comienza a percibirse tras realizar la aportación inicial, según el calendario establecido en el contrato.
  • Diferida: el cobro comienza en una fecha futura acordada con la aseguradora.

Según qué ocurre con el capital:

  • De capital cedido: el dinero aportado se destina a financiar la renta de por vida, sin posibilidad de rescatarlo ni de dejar un capital a los beneficiarios al fallecer. A cambio, suele ofrecer una renta más elevada.
  • De capital reservado (contraseguro): al fallecer el titular, sus beneficiarios reciben un capital, que suele ser igual a la prima aportada o a un porcentaje de ella. A cambio, la renta que se cobra en vida es menor.
  • Con periodo cierto: la renta se garantiza durante un número mínimo de años. Si el titular fallece antes de que termine ese plazo, los beneficiarios siguen cobrándola hasta completarlo. En cambio, si el titular sobrevive al plazo garantizado, continúa cobrándola.
  • Reversible: al fallecer el titular, la renta pasa, total o parcialmente, a otra persona designada en el contrato, normalmente el cónyuge, que la cobra mientras viva.

Características de las rentas vitalicias para mayores de 65 años

  • Las rentas vitalicias, al igual que las pensiones del sistema público, tienen un carácter vitalicio y son sostenibles debido a la técnica actuarial en la que se basan y, además, están garantizadas por una aseguradora con estándares de solvencia muy elevados.
  • Son eficientes: permiten ajustar el consumo de los jubilados al ahorro disponible durante toda su vida, atendiendo también al deseo de dejar un legado para sus herederos.
  • Garantizan un nivel de vida a quienes las perciben porque están aseguradas, se viva el tiempo que se viva. Así, se evita que una persona sobreviva a sus ahorros o que tenga un exceso de ahorro acumulado al fallecer.

¿Cómo se constituye una renta vitalicia?

Las rentas vitalicias para mayores de 65 años permiten convertir el patrimonio en una renta que complemente la pensión pública de jubilación mes a mes. Los recursos que se pueden destinar a constituirla pueden ser muy variados: ahorro financiero convencional (depósitos, fondos, acciones…), viviendas (principales o secundarias), derechos diversos (traspasos de negocios, licencias…), etc.

Las rentas vitalicias tienen flexibilidad para adaptarse a las necesidades de sus titulares y satisfacerlas:

  • Se pueden constituir en distintos momentos y se puede modificar la edad de comienzo de su disfrute.
  • El titular decide la prima a pagar y puede modular las prestaciones a lo largo del ciclo de jubilación.
  • En algunas modalidades se puede rescatar parte o todo el capital asegurado, y es posible hacer un uso compartido con otra persona de ese capital asegurado.

¿Cuándo compensa una renta vitalicia?

Una renta vitalicia compensa, sobre todo, a quien quiere asegurarse un ingreso estable durante toda su vida y protegerse del riesgo de longevidad, es decir, de sobrevivir a sus ahorros. Sus principales ventajas son:

  • Renta garantizada de por vida: la aseguradora se compromete a pagarla se viva el tiempo que se viva, lo que da previsibilidad para planificar los gastos de la jubilación.
  • Traslada el riesgo de longevidad a la aseguradora, que lo gestiona con técnicas actuariales.
  • Fiscalidad favorable, que mejora cuanto mayor es la edad al contratarla y que, a partir de los 65 años, permite acogerse a la exención por reinversión que se explica más abajo.

También tiene limitaciones que conviene valorar antes de contratarla:

  • Disponibilidad del capital: el capital entregado a la aseguradora deja, en general, de estar disponible. Que pueda rescatarse, y en qué condiciones, depende de la modalidad contratada.
  • Herencia: si no se contrata capital reservado, periodo cierto o reversión, al fallecer el titular no queda capital para los herederos.
  • Importe fijado al contratar: la renta se calcula según la prima, la edad y los tipos de interés del momento de la contratación y, salvo que el contrato prevea su revalorización, no se actualiza con la inflación.
  • Coste fiscal del rescate: cuando el rescate es posible, tiene consecuencias en el IRPF, como se detalla en el apartado de fiscalidad.

Antes de decidir, puede ayudarte calcular cuánto necesitarás para complementar tu pensión con nuestro simulador.

¿Cómo es el tratamiento fiscal de las rentas vitalicias?

Tributación según la edad

La fiscalidad de las rentas vitalicias para mayores de 65 años es especialmente ventajosa porque solo una parte de la renta percibida tributa en el IRPF como rendimiento del capital mobiliario, y este porcentaje depende de la edad del titular en el momento de la constitución del producto. Los porcentajes aplicables son los siguientes:

Edad del perceptorPorcentaje de la renta sujeta a tributación
Menos de 40 años40%
40-49 años35%
50-59 años28%
60-65 años24%
66-69 años20%
70 años o más8%

Estos porcentajes se mantienen constantes durante toda la vigencia de la renta vitalicia y se aplican sobre cada anualidad percibida.

En 2026 y siguientes años, la base del ahorro tributa entre el 19% y el 30%, en función del importe total de las rentas del ahorro:

Base liquidable del ahorroTipo estatal + autonómico (2026)Tipo total 2026
Hasta 6.000 euros9,5% + 9,5%19%
Desde 6.000 – 50.000 euros10,5% + 10,5%21%
Desde 50.000 – 200.000 euros11,5% + 11,5%23%
Desde 200.000 – 300.000 euros13,5% + 13,5%27%
A partir de 300.000 euros15% + 15%30%

Por ejemplo: si una persona de 72 años contrata una renta vitalicia de 12.000 € anuales.

Parte que tributa. Como tenía 70 años o más al constituirla, solo el 8% de cada anualidad se considera rendimiento del capital mobiliario: 12.000 € × 8% = 960 €. Los 11.040 € restantes no tributan.

Retención. La aseguradora retiene el 19% de esos 960 €, es decir, 182,40 € al año, que equivalen al 1,52% de la renta (tipo de retención vigente en 2026 para seguros de vida, según el cuadro de tipos de retención de la Agencia Tributaria).

Tributación final. Los 960 € se integran en la base del ahorro. Si su base del ahorro total no supera 6.000 €, tributan al 19% y la retención coincide con el impuesto final. Si la supera, el exceso tributa a los tipos superiores de la escala y la diferencia se paga en la declaración de la renta.

Exención por reinversión para mayores de 65 años

Si una persona mayor de 65 años transmite un elemento patrimonial (por ejemplo, una vivienda o fondos de inversión) y reinvierte el importe obtenido en la constitución de una renta vitalicia asegurada a su favor, puede quedar exenta de tributar por la ganancia patrimonial generada.

La cantidad máxima que cada contribuyente puede destinar a estas rentas es de 240.000 € en total, no por operación; si se reinvierte solo una parte de lo obtenido, la exención es proporcional. Para ello, la renta vitalicia debe constituirse en un plazo máximo de seis meses desde la venta y cumplir los requisitos del artículo 42 del Reglamento del IRPF:

  • El contrato se firma con una entidad aseguradora y el beneficiario es el propio contribuyente. Puede incluir mecanismos de reversión, periodos ciertos o fórmulas de contraseguro en caso de fallecimiento.
  • La renta se paga con una periodicidad igual o inferior al año y empieza a cobrarse en el plazo de un año desde su constitución.
  • El importe anual de la renta no puede disminuir más de un 5% respecto al del año anterior.
  • El contribuyente debe comunicar a la aseguradora que la renta se constituye con la reinversión de lo obtenido en la venta.

Si después se incumplen estas condiciones o se anticipan, total o parcialmente, los derechos económicos de la renta, la ganancia pasa a tributar en el ejercicio en que se obtuvo, mediante una autoliquidación complementaria con intereses de demora.

Fiscalidad en caso de fallecimiento

En caso de fallecimiento del titular, si la modalidad contratada lo prevé (por ejemplo, con capital reservado), el capital percibido por los beneficiarios tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, con una reducción estatal del 100%, con un límite de 9.195,49 € por beneficiario, si este es cónyuge, descendiente o ascendiente del fallecido. Esta reducción estatal se aplica cuando la comunidad autónoma no ha regulado la suya: como el impuesto está cedido, cada comunidad puede fijar reducciones y bonificaciones propias, por lo que la tributación final depende de la comunidad en la que residía el fallecido.

Fiscalidad en caso de rescate

Si se rescata la renta vitalicia antes de tiempo, en las modalidades que lo permiten, se pierde el beneficio fiscal: el rendimiento del capital mobiliario se calcula sumando al importe del rescate las rentas cobradas hasta ese momento y restando las primas pagadas y las cantidades que ya hayan tributado. Además, si la renta se constituyó con la exención por reinversión, el rescate hace que tribute la ganancia patrimonial que había quedado exenta.

Si quieres comparar cómo tributan otros productos, consulta nuestra Guía sobre la Fiscalidad de los Productos de Ahorro para la Jubilación.

Preguntas frecuentes sobre rentas vitalicias para mayores de 65 años

¿Qué es una renta vitalicia asegurada?

Es un contrato de seguro por el que una aseguradora se compromete a pagar al titular una renta periódica mientras viva, a cambio de un capital o de primas. A diferencia de otros productos de ahorro, garantiza el ingreso se viva el tiempo que se viva, porque el riesgo de longevidad lo asume la aseguradora.

¿Cuánto tributa una renta vitalicia según la edad?

Solo tributa una parte de cada anualidad, que depende de la edad del titular cuando se constituye la renta: el 40% si tiene menos de 40 años, el 35% entre 40 y 49, el 28% entre 50 y 59, el 24% entre 60 y 65, el 20% entre 66 y 69 y el 8% a partir de 70 años. Ese porcentaje se mantiene durante toda la vida de la renta y se integra en la base del ahorro del IRPF, que en 2026 tributa entre el 19% y el 30%.

¿Qué es el capital reservado?

También conocido como contraseguro, es una modalidad de renta vitalicia en la que, al fallecer el titular, sus beneficiarios reciben un capital, que suele ser igual a la prima aportada o a un porcentaje de ella. A cambio de esa garantía, la renta que se cobra en vida es menor que en una renta vitalicia sin capital reservado.

¿Qué pasa con la renta vitalicia si el titular fallece?

La renta se extingue. Si la modalidad contratada incluye capital reservado, periodo cierto o reversión, los beneficiarios reciben el capital o la renta prevista, que tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. La normativa estatal prevé una reducción del 100%, con un límite de 9.195,49 € por beneficiario, para el cónyuge, los descendientes y los ascendientes, aunque cada comunidad autónoma puede aplicar sus propias reducciones y bonificaciones.

¿Se puede rescatar una renta vitalicia?

Depende de la modalidad: algunas lo permiten y otras no. Si se rescata, tributa como rendimiento del capital mobiliario la diferencia entre lo obtenido (el importe del rescate más las rentas ya cobradas) y las primas pagadas, descontando lo que ya haya tributado. Si la renta se constituyó con la exención por reinversión de los mayores de 65 años, el rescate hace que la ganancia exenta pase a tributar.

¿En qué se diferencia de un PIAS o de un PPA?

Un Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS) es un seguro para ir ahorrando con primas periódicas y transformar después lo acumulado en una renta vitalicia; si se cumplen los requisitos, los rendimientos generados hasta entonces quedan exentos. Un Plan de Previsión Asegurado (PPA) funciona como un plan de pensiones con rentabilidad garantizada: sus aportaciones reducen la base imponible del IRPF y lo que se cobra tributa como rendimiento del trabajo. La renta vitalicia, en cambio, suele contratarse con una prima única cuando ya se dispone del capital y empieza a pagarse de forma inmediata.

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